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Mostrando entradas de marzo, 2013

Todo lo que no te conté

Querida Jojo; Me han hablado mucho de ti, hubiera sido bonito conocerte, lamento no haber podido llegar a ese fin. No te imaginas cuánto deseaba hablarte, contártelo todo, todo lo que no te conté.. ------------ Veinte años y cinco meses antes.. -Ha vuelto a aparecer. -Te dije que lo haría. -Ella sabe que el trato, no era ese.. -Lo va a hacer! por eso ha vuelto! -No te preocupes, yo me encargaré de todo. Portazos. Gritos y llantos, por orden rotativo. Me encerré en mi habitación, encendí el radiocasete, y, subiendo el volumen al máximo, mi cara se hundía contra mi almohada, al compás de Procol Harum. Nada de esto es real, nada es real.. De repente, me encuentro en una nube, en el cielo, con ella, esa mujer de cabellos dorados y ojos verdes. Conozco a esa mujer, siempre sale en mis sueños. " Dulce niña, duérmete ya .. que si no duermes..al cielo irás...". Su voz, era gloria para mis oídos. Cuando desperté, el sol brillaba afuera...

Época de cambios

Los cambios, los cambios son inevitables. Si no hubiera cambios, no avanzaríamos. Otra cosa, muy distinta, es que nos empeñemos en evitarlos. A veces pasa, ¿no? Nos aferramos tanto a algo, que separarse de ello es como si supusiese el fin del mundo. Todo ello desencadena una serie de sucesos, y, al final, llegamos al mismo punto de partida. Las decisiones, son aquello que debemos tomar, supuestamente por nuestro bien. Cuando tomas una decisión, sientes que estás haciendo lo correcto para tu futuro; puede que te equivoques, seguramente te vas a equivocar, pero, tienes que quitarte esa espinita. Dicen, que más vale arrepentirse de lo que hemos hecho, que de lo que nunca hicimos. Seguramente la persona que dijo eso, se arrepintió. Cuando tomas una decisión, una decisión que lo cambia todo, y luego, te das cuenta de que quizás no ha sido la mejor opción. Sí, he aprendido, sí, he madurado, pero ¿valía la pena? Cómo vas a saberlo! si no lo hubieras hecho, probableme...

El Peón del Rey

Cuentan que, hace muchos años, en un reino muy muy lejano, llamado Bellever, había un Rey bonachón, aunque con fama de ser algo cascarrabias. El Rey era muy justo, honrado y, trabajador, aunque pecara de confiado, y le gustara mucho hablar. Su aldea, era de las más felices del mundo entero. El reino vecino, capitaneado por su Rey, Auruto, había intentado apoderarse de sus tierras en varias ocasiones, pero ya hacía más de tres años que nadie se acercaba por allí. Auruto era malvado y ambicioso, deseaba con todas sus fuerzas poseer todas las tierras. Su brillante calva, le hacía parecer todavía más malvado. Gracias a que el reino de Bellever, disponía del mejor ejército de la comarca, Auruto nunca pudo hacerse con él. El ejército, constaba de tan solo seis guardias, pero todos ellos muy fornidos y altos. Todos los reinos, les temían demasiado como para enfrentarse a ellos. El Rey de Bellever, a pesar de poseer el poder sobre todo aquel habit...

Nuevos horizontes

Llega un momento en tu vida, en el que, lo ves todo tan negro, que un día te levantas y ya no hay nada, nada negro, todo se vuelve de color de rosa, quizás rojo, pero no negro. Dicen que cuando no tienes nada, no tienes nada que perder. Ni mal que cien años dure, si, la gente dice muchas cosas, mal de muchos, consuelo de tontos. Estaba pasando por una mala, no mala, quizás no tan buena, época, pero no mala. Con los tiempo que corren, he de decir que me siento afortunada, si, tengo todos mis órganos intactos, dos brazos, dos piernas, dos ojos, salud, un hogar, pero, la misa va por dentro. Cada día que me levantaba, intentaba encontrar alguna motivación, algo que me ayudara a decir "hoy puede ser un gran día, duro con el!", pero no era tal mi grado de convicción. Los días fueron pasando, y, a medida que dejaba de llover, mi ánimo se tornaba más fuerte. Iba acorde con el clima. A veces, hasta sonreía. Un día me harté de lloriquear por los rincones, y ...

Perdiendo el Norte

Qué difícil se ven las cosas desde este lado de la colina, cuando la cima aún queda lejos, tan lejos, que parece que nunca vayamos a alcanzarla. Nunca voy a entender al ser humano, ni siquiera creo que pueda llegar a entenderme a mi misma. Cuando tecleo, las palabras fluyen, todo lo que no soy capaz de explicar verbalmente. Una mezcla de tristeza, frustración e ira, invaden mi ser. Aquel día creí haber tocado fondo. Ya no sé si, porque aquellas personas en quien confiaba me dieran la espalda, por sentirme traicionada, o por haberme defraudado a mi misma; supongo que fue una mezcla de todo. Ese día perdí la dignidad. Duele ver como todo tu mundo se desmorona. Una rabia incontenida se apoderó de mi, mis palpitaciones iban a un ritmo incontrolable. Luchando por disimular mis temblores, lo estaba pasando mal, muy mal. Me sentía como la Reina malvada de la Bella durmiente, acudiendo a un evento donde no había sido invitada, donde nadie la quería allí. Armada de valor,...