El lobo feroz
Ese día me había despertado con mal pie, mi mujer se había largado con otro hacía apenas unos meses, y yo seguía arrastrando el lastre de la desgracia. Sobre la mesa del recibidor había encontrado esta nota; "Lo siento, pero ya no te quiero. No me aportas todo lo que necesito. Me voy a las Maldivas con John. No intentes buscarme." ¿John? ¿Maldivas? ¿Quién era ese tal John? Y que nombre tan ordinário para semejante ejemplar. Me juego mis pezuñas lobeznas a que ese mamarracho no me llega ni a la suela de los zapatos. Pasé por todas las fases de duelo; Negación -Seguro que es una broma, a ver, ¿qué día es hoy? los santos inocentes, seguro! Ira - Se va a cagar ese tipejo como lo encuentre, le corto una oreja! Negociación - Siría se ha ido, pero ahora seré el rey de la casa, del sofá, del televisor, aah se acabó ver esos culebrones mexicanos.. aunque seguro que vuelve, si además se ha dejado las llaves. Dolor emocional -Jamás voy a superar esto, ahora mismo me...