Sofía
Me atormenta cada día no poder compartir con nadie esta sensación que me invade, una mezcla de sentimientos agridulces. Siento un vacío dentro de mí, y una incertidumbre voraz. Libertad de movimiento, ese era el título de su discurso final. Él era un hombre, o al menos de cara a la sociedad, seguro de sí mismo. Muchos dirían que inteligente. Con sus bromas y ese falso encanto pretendía conquistar a la humanidad. Solo unos pocos lo conocíamos de verdad. 11 de mayo de 2018 En una cafetería perdida por un rincón de Granada, en la mesa de la esquina, tecleando insaciablemente las teclas de su portátil, se encontraba una chica de unos veinte años. Debajo de sus gafas de pasta, se podía intuir un rostro bastante atractivo, tenía el cabello largo de color castaño claro y ligeramente ondulado. Vestía unos jeans, camiseta blanca y calzaba unas deportivas. - ¡No, no y no!! ¡Mierda!! ...