Memorias ocultas

Por fin ha llegado el frío, el invierno se cuela por debajo de las puertas.
Con las manos congeladas, se aproxima un año de recuerdos.

No sé si lo que estoy diciendo tiene algún sentido, lo tiene dentro de mi cabeza, las palabras se hacen eco, queriendo manifestarse una y otra vez.

Pero acaso, ¿tiene sentido todo lo que hacemos?¿suceden las cosas por algún motivo? o es todo una milonga, algo que alguien, en algún momento determinado decidió que era una buena respuesta ante cualquier momento de flaqueza del punto débil. ¿Tu me entiendes?

Agradezco las frases de consuelo, "esto no te convenía", "te mereces algo mejor, que llegará, ya verás como llegará" o "las cosas van como tienen que ir".

No me imagino yo a una familia, a punto de abandonar su casa por desahucio, y al director del banco diciéndole "no se preocupen, se merecen algo mejor, pero ya llegará, este no era su momento".

Así que agradezco las frases de consuelo, pero no las comparto.

Trabajo, relaciones... más de lo mismo, cógelo todo, y ponlo en el montón de la basura, junto con todo el apoyo moral que nos es obsequiado.

También puedes creer en el karma, en el tarot, en el horóscopo, en Dios, y en mil teorías más.

Apóyate en eso, si te hace feliz.

Pero hoy, aquí, ahora, te voy a desvelar la verdadera verdad.
Si no estás preparad@ para conocerla, no sigas leyendo por favor, no quiero ser la causante de futuros traumas.

Nada de eso existe.
Lo único que es real eres tu. Eres tú, contra el universo.

Tus actos desencadenan hechos, tus hechos consecuencias, y tus consecuencias realidades.

Tu pintas tu realidad.

Mucha gente vive sumida en una gran mentira.
Es como la anestesia, no hay dolor, hasta que se evapora, y poco a poco vas notándolo intensamente.

¿Pero, a qué viene todo esto?

Esto, no es más que una gran reflexión que me hago en voz alta.

Me gusta hablar con la gente, indagar, a ver si consigo dar con alguien que me de la clave de la felicidad.

El resultado, te deprimiría.

Quizás sea por la ley de la atracción, pero de todos mis entrevistados, ni siquiera uno, es completamente feliz.

Matrimonios fracasados, adormecidos por el tiempo, acomodados pero infelices.
Sería demasiado duro romper con la rutina para emprender un nuevo viaje hacía la felicidad.

Anhelo de una vida anterior, hicieron en cada momento lo que sintieron, rechazaron propuestas interesantes de trabajo, solo por rebeldía, rompieron con el amor de sus vidas, pensando que algo mejor llegaría, pero no llegó.

Vivir en un cuento de hadas, el más claro ejemplo que hace referencia a la famosa cita "la ignorancia hace la felicidad" o  "ojos que no ven..", y ahí cada uno que juzgue.

Vidas solitarias,  demasiado miedo a sentir, sus vidas pintadas de gris, prefieren eso a morir.

Por eso, hagamos lo que hagamos, ¿estamos destinados al fracaso?


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