Soñando con el príncipe azul

Bienvenido, al mundo de los solteros.

Donde todo, está permitido; donde las mentiras prevalecen sobre la verdad; donde una copa de vino , puede ser tu bien más preciado; donde la soledad, se convierte en la más grata compañía.

Welcome to the Paradise.

Cuando te adentras en una relación, quizás no sepas muy bien dónde te estás metiendo, simplemente te dejas llevar, al principio es maravilloso pasar tanto tiempo con esa persona tan especial.

Te alejas del mundo del faranduleo y la superficialidad.

Que bonito es levantarse temprano un soleado domingo, para ir a montar en bici y
 comer la paella en casa de sus padres.

Empiezas a valorar otras cosas.

El tiempo va pasando y, cuando te quieres dar cuenta, estáis conviviendo juntos.
Ahora si, juntos, y revueltos.

Qué maravilloso es, despertarse cada día al lado de la persona a la que quieres.

Un día, cuando te quieres dar cuenta, te ves, a tus veintitrés años, a las 00.00 h de un sábado, tirada en el sofá, esperando a que tu cónyuge, termine esa partida de pocker con sus amigachos.

Te ha dejado sola, un sábado más. Hora de dormir.


Así, se suceden los días.

Un día decides acabar con todo.

Con tan mala pata, que lo consigues. Enhorabuena! acabas de entrar, otra vez, en el mundo de los solteros.

Tras una larga y monótona, relación, el cambio de aires te sienta espectacular.

Empiezas a salir con tus amigas, largas noches de juerga, resacas eternas, y, una amplia gama de producto masculino a tu alcance.

No pinta nada mal.

Desafortunadamente, el mundo de los solteros, no es como tu creías que era, algo está cambiando, o quizás eres tu la que está cambiando.

Al principio, sientes una gran liberación, empiezas a cantar
-"I got life, sister!!" mientras conduces, creyendo que te vas a comer el huevo de oro.

Y cuando llegas a casa, temprano, tipo ocho de la mañana, solo se te ocurre acordarte de tu ex, y entonces, aquella vida tan sedentaria, te parece ahora, la octava maravilla.

Lo mismo sucede cuando empiezas a conocer chicos, chicos que nada tienen que ver con tu ex pareja.

En un inicio, todo puede parecer muy prometedor.. -si si, promete promete.. - un chico encantador, atento, guapo, inteligente..

Todo muy bonito y maravilloso, hasta que ves algo que no acaba de encajar; siempre ha estado ahí, pero tu preferías hacer de tripas corazón.

Como eres tan directa. y, para que ser modestos, noble; te sinceras con el.

-No sé, es que tienes pinta así como de.. mujeriego, diría yo.

El pobrecito, se hace el ofendido, -pero, como osas a juzgarme sin conocerme?.

Te sientes mal, porque, además, tu eres buena persona - un partidazo, vamos- y le das una oportunidad.

Un día te quedas con la boca abierta, cuando le ves paseando con otra mujer, una mujer que no eres tu; pero, si nos vimos ayer??

Decides pasarlo por alto, cuando te comenta que "es solo una amiga", tu no estás muy convencida pero, el chico insiste tanto, que habrá que darle una segunda oportunidad.

Hacemos como que nada ha ocurrido, cuando un día, estás de camino a su casa y recibes un mensaje comprometedor, que, casualmente, no iba para ti ..

Esta vez, no vas a ser tan tonta, te das media vuelta y que le den morcilla.

Tres oportunidades desperdiciadas, este chico no sabe lo que se pierde.
La autoestima bien alta, di que si!

Cosas de la vida, o falta de madurez por tu parte; no hay tres sin cuatro.


Volvéis a tener un par de encuentros, tu ya sabes lo que hay, aún así, se ve que no has tenido suficiente, que vuelves a por más.

En el último encuentro, ya terminas de tenerlo claro, todo el encanto que tenía se ha perdido.

Ya no le ves nada, aquel príncipe encantador, se ha convertido en sapo, una vez más.

Empiezas a verle los defectos, una arruguita por aquí, otra por allá, demasiado bajito, moralidad cero, demasiado creído además, pocos escrúpulos, pocos valores y, demasiado... baboso.

Enhorabuena otra vez! te acabas de dar de bruces con un auténtico coleccionista!

Le gustan de todo tipo, altas, bajitas, peli rojas, rubias, morenas, gordas, flacas..

Vamos, lo tiene todo, todo lo que a ti, no te gusta.  

Entonces, y, solo entonces, recuerdas aquellos días maravillosos junto a tu ex, el cual, no quiere volver a saberse nada de ti.

Y la paz interior de la que disponías antes, se convierte en el bien más preciado, que tu, por cosas de la vida, ya no tienes.

El mundo de la noche, ya no te parece tan maravilloso.
Y, ser mujer florero, pinta fenomenal.

Enhorabuena, tienes 29 y sigues en el mundo de los soltero!





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