Lola y su verdugo

Ya lo decía mi abuela, no hay más ciego que quien no quiere ver.. o, es como el pez que se muerde la cola.. ni con un cartel fosforescente con letras bien grandes, bastaría para que me diera cuenta de que, no vamos a llegar a ninguna parte..

Una vez instalada y asentada en, mi entorno habitual, pasé por una serie de etapas y altibajos; cinco meses han tenido que pasar, para empezar a recuperar esa estabilidad que un día tuve, y, empezar a odiarla de nuevo.

El otro día, iba por la calle paseando a mi perro, cuando pasé por delante de un hombre que, tan apaciguadamente se encontraba en un banco, saboreando los últimos días primaverales, antes de dar paso al caluroso verano.

Mi perro se detuvo justo ante el, y el buen hombre, aprovechó para contarme esta historia..

"..Mira niña, cuando yo era joven, no existían todas estas cosas que tenéis ahora, entonces, nos divertíamos de otra manera.. -estaba yo con un pie, a punto de echar a correr, para evitar tener que digerir dicha conversación, cuando la cosa se puso interesante..

Yo ya le dije a Ramón, que no tenía que haberla matado, supongo que fui cómplice de asesinato, pero mi primo decía que, la muy perra... se lo tenía merecido!

Todo comenzó a finales del 82, cuando la recogimos de la carretera.
Nos dio tanta penita, parecía desnutrida, con esa carita angelical.. en fin, nos la subimos al coche y nos la llevamos para casa.

Mi primo Ramón siempre ha sido muy bruto; ella al principio no quería comer, supongo que por falta de confianza, o porque no le gustara el potaje que mi madre le hacía.

Un día, Lola, que así le pusimos, como tantas otras veces, no se dignó ni a probar bocado, pues Ramón se enfadó mucho, y, le sumergió toda la cara en los garbanzos.

La pobre Lola sollozando del disgusto.

Pasaron los meses, y poco a poco, Lola iba cogiendo confianza, se comía los potajes como si no hubieses mañana, creo que temía demasiado a mi primo.

A mi me gustaba dar largos paseos con ella, me divertía tanto, y era tan dulce y simpática..

-Ya.. pero.. ¿cómo fue??

Cómo fue, ¿el qué?.

-El asesinato! ¿por qué la mataron?? - llevaba escuchando más de treinta minutos y, no habíamos llegado a la parte interesante..

Ahhh.. pues, verás niña, ya te he dicho que a mi primo Ramón no le gustaba demasiado mi Lola.. todo fue por la noche. El trabajaba en la construcción, ¿sabes? y se había dejado unos presupuestos en la mesa de su despacho.

Cuando yo trabajaba, no podía ocuparme de ella, así que se quedaba sola en la casa, sin revisión ninguna, porque mi madre se iba a limpiar a casa de una señora.

Pues bien, cuando mi primo llegó, se puso como una fiera, al descubrir su presupuesto hecho añicos por el suelo.

Entró en cólera y fue directo a por Lola, la agarró del cuello y la llevó hasta la cocina, yo iba por detrás implorando piedad; No!! mi Lola no!! pero no me escuchó.

Fue entonces cuando la mató, agarró el cuchillo más grande y la decapitó.

Qué tristeza más absoluta, estuve un año sin dirigirle la palabra a mi primo.

Nunca la olvidaré, mi Lola, era la mejor perrita del mundo.."




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