El hombre de tus sueños

Seis meses antes.


Jolín, no me lo podía creer, qué enamorada estaba, qué suerte tenía.. qué hombre por Dios!

-Chloe estate quieta!

-Es que estoy muy emocionada, y nerviosa, madre mía! necesito una tila, valeriana.. lo que sea! Mira, mejor dame una copa.. Gin Tonic, ya!

-Te entiendo perfectamente, pero no vas a arruinar mi maravillosa obra de arte..

- Virgen santísima, Isabel! Me estás haciendo el eyeliner, no la carretera mágica hacia nunca jamás.

-Y si te mueves, puede ser que sí se materialize esa carretera.

Callé, porque quería estar guapa para esa primera cita con el hombre de mi vida, y ya que mi súper amiga me estaba echando una mano, más valía obedecer.

Todo sucedió una tarde, de esas en las que tienes una resaca insoportable y no quieres salir de casa, pero te da hambre..  de guarradas, y después de estar peleándote con la báscula, -en uno de esos ataques concienciados decides expulsar los hidratos de carbono de tu vida, hasta el próximo fin de semana - lo único que te queda en la nevera son : manzanas casi caducadas -porque siempre las compras pero nunca te las comes, yogures muy light, leche muy muy light y sin lactosa, verduras medio rancias.. y algún producto light sin sabor, así que no te queda otra que salir a la calle a por combustible.

Te enfundas en cualquier trozo de tela, un chandal por ejemplo, y te colocas tu moño  "messy" de influencer -porque está muy de moda y queda muy "top", maquillaje? para qué, si solo tienes que cruzar la calle ....

Echas un par de vistazos por el balcón, para asegurarte de que no hay nadie a la vista, un domingo a las 16 de la tarde en pleno agosto, nah ....

Me colé en el "bazar de alimnetación" (chino de la esquina), cual cuco al nido - nunca he entendido esa expresión, pero es graciosa.

Enseguida me apoderé de un paquete de donetes blancos, que me chiflan, un par de paquetes de patatas variado y como 3 kg de chucherías, variadas también. Kit de resaca completo, misión cumplida.

Ahí que iba yo a pagar cuando me crucé con la mirada más alucinante que había visto jamás.
Unos ojos azules, felinos, a juego con la piel de un tono sureño.. ohh dios mío! El caso es que me sonaba.. Era el hombre de mi vida!

-Mira! es el!

-El.. quién?

-El hombre de mis sueños.

-Sí, jaajaja qué más quisieras tu, tururú..

-Cállate, que si.. es el!

Odiaba a esa vocecilla chillona, de verdad que lo hacia , pero formaba parte de mí y no podía negarla, y mucho menos silenciarla.

-Es el hombre que aparece en mis sueños!

- ..de verdad es el?

-Es lo que te estoy diciendo!

-Bueno, y qué piensas hacer?

-Oh Dios mío, y yo con estas pintas..

Tic tac, tic tac

-Nada, no voy a hacer nada, o es que, qué se supone que hay que hacer cuando una se encuentra con el hombre de su vida?

-De sus sueños.

-Qué?

-Has dicho de su vida, es de tus sueños, no de tu vida, no es lo mismo..

-Ya, y qué hago?

-Nada.

-Nada?

-Quien nada no se ahoga.

- Ja-ja, qué graciosilla estás hoy.

-Siempre.

- ..grrr

- Gracias.

Hice lo usual, pagué mi super kit, evité su mirada - que la notaba, notaba como sus ojos se posaban sobre mi espalda y no se apartaban, porque eso se nota y ya está, y salí echando leches.
Con suerte no se habrá percatado de mi atuendo callejero- post-guerra.

Cuando llevaba unos treinta segundos caminando..

-Mierda! Me he dejado las llaves.

-Es que eres un desastre.

-Así no ayudas.

-Y qué hago, voy a por ellas?

-Por ejemplo.

-No puedo idiota, no tengo piernas.

-Pero tú das las órdenes a mi cerebro, por desgracia.

-Venga, te ordeno que busques las llaves!

-En la tienda.. seguro.

Me di la vuelta, por orden de mi conciencia y tiré calle abajo.

En la puerta, todavía, el hombre de mis sueños, con mis llaves en la mano, ay-señor! con MIS llaves!

-Perdona, se te ha caído ésto.

-Y tu te has caído del cielo, -por supuesto solo lo pensé.

-Cierra la boca, que así estás más fea, - menos mal que solo la escucho yo.

-Si, yo.

-Tú, qué?

-Yo, llaves, mis llaves.

-De verdad niña, pareces tontita.

-Que te calles!

-Qué me calle yo? -moreno espectacular hablando.

-No, no tu, tu puedes decirme tooodo lo que quieras.

Cara de circunstancia por parte de el hombre de mis sueños, algo asó como "perdona-qué?".

-Esto.. no nada, mis llaves -las cojo, gracias, chao.

Me fui, o eso pretendía, pero él me cogió por la mano y me detuvo.
Estaba claro, lo nuestro era kármico.

-Espera, que todavia no me has dicho tu nombre.

-Me llamo Chlo-e-e-e-e, Chloe! Chloe!

-Qué? Socorro!

Pum..!

-Pero miras que eres torpe, despierta!

-Ay, Dios! Mi cabeza. Dónde estoy?

-Menuda juerga te corriste anoche maja!

-Dónde está?

-Quién?

-El hombre de mis sueños! dónde?

-Pues seguramente siga ahí, en tus sueños..

-He tenido un sueño con el hombre más maravilloso del mundo mundial.

-Ahá, cuéntame más..

-Pues resulta que en el sueño ya lo conocía, de sueños anteriores, entiendes? y.. dónde están las chuches??

Empecé el mismo ritual, pero esta vez de verdad.
Chandal, chino, chuches.

No había nadie en la tienda, tan solo el chino que me atendió, que por cierto no despegó un ojo del culebrón que se estaba tragando, ni siquiera para decir "quiele bolsa?".

Aquel día estaba muy aburrida, de resaca y aburrida. Empecé el protocolo de Domingo-de-resaca.

Chuches cerca, Netflix y agua, mucha agua.

-Qué peli vamos a ver hoy?

-Una de intriga.

-Venga, a ver esta qué tal. "Chica de 17 años desaparece, en el bosque la policía encuentra un cadáver, unos zombies aparecen volando y.. "

-Uf, coñazo, mala, fijo que es mala. Siguiente.

-A ver.. " Un loco se queda encerrado en una casa por error, una broma del destino que acaba en tragedia y.."

-Ni de broma.

Así estuve media hora de reloj, leyendo sinopsis y sin llegar a buen puerto.

-Mejor miramos en comedia.

Nada.

-Prueba con "tendencia".

-Nada.

-Mejor valoradas?

-No.

-Mira estoy cansada, esta y punto! y si vemos que no, pues cambiamos.

Pude ver 5 minutos de unas diez películas, un total de cincuenta minutos, hasta que me cansé.
Vaya porquería de películas!

Plan B.

-Hazte un Tinder.

-No.

-Hazte un Tinder, venga.

-Que no.

-Venga sí, que nos lo pasaremos bien.

-Ay! Para qué? de ahí nunca sale nada bueno.

- Si nadie dice que te vayas a casar, pero al menos echaremos el Domingo.


Nota mental: la importancia del "echar"

La gente dice echaremos el Domingo, echaremos la semana, ay! ya hemos echado el Lunes! .. como quien dice echaremos el café, la cuestión de la vida es echarle un par ..cómo yo lo hice para ignorar a mi conciencia, o, vamos a llamarle mi Superyó, como diría Freud.
































Comentarios

  1. Me ha gustado!!a veces todas tenemos esos dias con nuestro subconsciente!!!😊

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  2. Claro que sí, si en realidad todas nos podemos ver reflejadas en estas historia. Un saludo.

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  3. Me ha hecho gracia el plan B, para "echar" una tarde de domingo.
    Muy buen relato!!!👏🏼👏🏼👏🏼

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  4. Jajaja siempre hay que tener un plan B, y un C... Gracias Rafa 😘

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