Mi ego de Diva
Hoy me han dicho una cosa que me ha hecho mucha gracia, "mi ego de diva", me han dicho, "no fuiste tu quién actuó, sino tu ego de diva", le dijo la sartén al cazo.
Y, muy lejos de hacerme reflexionar, me ha hecho reír.
Como ser humano, considero que todos, como tales, tenemos derecho a equivocarnos, pedir perdón por ello, y ser perdonados.
El problema radica cuando tú, asumes tu culpa, te disculpas como buena samaritana que eres, y aún así te dan con la puerta en las narices.
Atribuyéndote una serie de adjetivos calificativos, que no posees.
Vale si, he obrado mal, tu tampoco te portaste como una santa, ¿merezco la muerte?
Pues por lo visto si, vete derechita a la silla eléctrica!
Soy una hipócrita, sí, por querer dialogar, y firmar la pipa de la paz.
No me gusta dejar las cosas a medias, ni mucho menos que me dejen con la palabra en la boca.
Llámame egoísta, por querer dormir tranquila cada noche.
Tampoco me gusta que me juzguen por sucesos por los que ya he pedido perdón, -y cumplido mi penitencia, porque creedme que la cumplido, y con creces.-y se me ha negado.
Somos buenos para fingir creer en un Dios, -que desde mi punto de vista no existe, y lo digo aquí, con todas las de la ley, prepárenme la horca señores, que allá voy!- pero no somos buenos para cumplir todos sus mandamientos, eso en cambio, sí es hipocresía.
Querer dejarme como lo que no soy, ignorar cuando alguien te intenta explicar, negarte a razonar.. eso es una cosa que sí, me toca mucho las narices.
Más que me dejen de tirana cuando no lo soy.
Así, que no digas que me conoces, porque yo seré como seré, con mucha mala leche, con un pronto muy pronunciado, con una vena neurótica, con un complejo de diva, por supuesto, con mis idas y venidas.. sí, seré así, pero defiendo lo justo, y a los míos, hasta la muerte, y, aunque me hayan hecho daño, perdono y razono, porque ante todo, soy una diva muy humana.
Y no, no me conoces en absoluto.
Y ojo, que no estoy llorando ni quejándome de nada, simplemente reflexiono, -una vez más, en voz alta- sobre un hecho, que no me parece nada justo.
Ya hice todo lo que pude, puse todo de mi parte, y aguanté que se me faltara el respeto, se me insultara, se me tachara de tirana, de diva, -pero como me gusta, no te lo tomaré en cuenta-, todo eso después de mandarme a sitios dónde no huele demasiado bien.
Pero hasta aquí, si no puedo hablar contigo porque no atiendes a razones, espero que algún día te des cuenta, y ojalá que nunca te encuentres en la situación en la que yo me encontré ni actúes como yo lo hice, porque aunque ahora no lo entiendas, yo hubiera preferido mil veces, estar en tu situación a la mía.
No te creas que escribo esto para quedar bien, igual que te crees que he intentado ese acercamiento hacia ti por la misma razón.
Quién me conoce sabe como soy, transparente, cien por cien natural, como el algodón, quizás eso sea también un defecto.
Lo he escrito porque soy una egoísta, y cada vez que me desahogo en público, mira tu, no sé por qué, pero esa noche duermo mejor.
Tú, eres quien va por ahí haciendo daño a la gente, jugando con las personas, haciendo y deshaciendo a tu antojo, ahora quiero esto, pues lo cojo, ahora quiero lo otro, pues también, ahora lo quiero todo a la vez, pues toma jauja..! y a ti se te perdona todo, corazón.
Pero tranquis, que aquí la diva soy yo.
Y me encanta. :)
Y, muy lejos de hacerme reflexionar, me ha hecho reír.
Como ser humano, considero que todos, como tales, tenemos derecho a equivocarnos, pedir perdón por ello, y ser perdonados.
El problema radica cuando tú, asumes tu culpa, te disculpas como buena samaritana que eres, y aún así te dan con la puerta en las narices.
Atribuyéndote una serie de adjetivos calificativos, que no posees.
Vale si, he obrado mal, tu tampoco te portaste como una santa, ¿merezco la muerte?
Pues por lo visto si, vete derechita a la silla eléctrica!
Soy una hipócrita, sí, por querer dialogar, y firmar la pipa de la paz.
No me gusta dejar las cosas a medias, ni mucho menos que me dejen con la palabra en la boca.
Llámame egoísta, por querer dormir tranquila cada noche.
Tampoco me gusta que me juzguen por sucesos por los que ya he pedido perdón, -y cumplido mi penitencia, porque creedme que la cumplido, y con creces.-y se me ha negado.
Somos buenos para fingir creer en un Dios, -que desde mi punto de vista no existe, y lo digo aquí, con todas las de la ley, prepárenme la horca señores, que allá voy!- pero no somos buenos para cumplir todos sus mandamientos, eso en cambio, sí es hipocresía.
Querer dejarme como lo que no soy, ignorar cuando alguien te intenta explicar, negarte a razonar.. eso es una cosa que sí, me toca mucho las narices.
Más que me dejen de tirana cuando no lo soy.
Así, que no digas que me conoces, porque yo seré como seré, con mucha mala leche, con un pronto muy pronunciado, con una vena neurótica, con un complejo de diva, por supuesto, con mis idas y venidas.. sí, seré así, pero defiendo lo justo, y a los míos, hasta la muerte, y, aunque me hayan hecho daño, perdono y razono, porque ante todo, soy una diva muy humana.
Y no, no me conoces en absoluto.
Y ojo, que no estoy llorando ni quejándome de nada, simplemente reflexiono, -una vez más, en voz alta- sobre un hecho, que no me parece nada justo.
Ya hice todo lo que pude, puse todo de mi parte, y aguanté que se me faltara el respeto, se me insultara, se me tachara de tirana, de diva, -pero como me gusta, no te lo tomaré en cuenta-, todo eso después de mandarme a sitios dónde no huele demasiado bien.
Pero hasta aquí, si no puedo hablar contigo porque no atiendes a razones, espero que algún día te des cuenta, y ojalá que nunca te encuentres en la situación en la que yo me encontré ni actúes como yo lo hice, porque aunque ahora no lo entiendas, yo hubiera preferido mil veces, estar en tu situación a la mía.
No te creas que escribo esto para quedar bien, igual que te crees que he intentado ese acercamiento hacia ti por la misma razón.
Quién me conoce sabe como soy, transparente, cien por cien natural, como el algodón, quizás eso sea también un defecto.
Lo he escrito porque soy una egoísta, y cada vez que me desahogo en público, mira tu, no sé por qué, pero esa noche duermo mejor.
Tú, eres quien va por ahí haciendo daño a la gente, jugando con las personas, haciendo y deshaciendo a tu antojo, ahora quiero esto, pues lo cojo, ahora quiero lo otro, pues también, ahora lo quiero todo a la vez, pues toma jauja..! y a ti se te perdona todo, corazón.
Pero tranquis, que aquí la diva soy yo.
Y me encanta. :)
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